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  • Aguss Ballester

Papershoot Camera: ¿Una alternativa a la fotografía analógica?

Actualizado: 30 mar


A esta altura de mi vida, como fotógrafa, tuve y probé todo tipo de cámaras: analógicas, digitales, la cámara de barbie que venía con sus binoculares rosas, y cuando estuvieron de moda las lomográficas hace unos años, me compré La Sardina.


La Sardina consistía (o consiste porque aún se vende en el local C41 en Palermo) en una cámara analógica que venía con efectos visuales pre-seteados o como diríamos en 2022 ¨filtros¨ y un flash externo con geles de colores. Soporta un rollo de 35mm y lleva una lentilla bastante angular además de pilas para hacerla funcionar.


Fue toda una novedad cuando salió porque permitía volver a enamorarse de lo analógico en pleno auge de lo digital pero manteniendo las tendencias de retoque de imágen de la época, es decir; el famoso filtro de instagram, pero esta vez, en rollo.


La fascinación por La Sardina me duró poco ya que ir a revelar los rollos y comprarle nuevos suponía todo un viaje a capital y un gasto que no tenía ganas de afrontar.

Si bien las fotos me gustaban mucho y tenían ese misterio de no poder ver lo que fotografiaste, al mismo tiempo salían muchas aplicaciones celulares que intentaban imitar lo analógico pero revelando de manera rápida y en el momento.


Lo mismo me pasó con la polaroid instax que vino después, un hermoso chiche, pero los cartuchos muy caros y no servían mucho al propósito de lo ¨digital¨ que sí tenía La Sardina. Cuando pedías que revelaran las imágenes de la lomográfica, podías pedir que las entregaran digitalizadas en un pendrive y así tenías, como diría Hannah Montana (Si, estoy citando a Hannah Montana) The best of both worlds: Lo mejor de ambos mundos.





Lo mejor de ambos mundos


Hace unos meses, charlando con una colega (Hola, Irina!) me comentó de esta nueva tecnología que yo no conocía. Una cámara que mezcla ¨el efecto analógico¨ con distintos filtros, el misterio de no saber lo que estás fotografiando, pero con una tarjeta SD, y la posibilidad de ver las imágenes en la computadora cuando desees descargarlas.

Lo primero que pensé fue: bueno, pero lo tiene todo! Y además filma videos de 10 segundos con el efecto que hayas elegido. Soporta una tarjeta SD de 32 gbs por lo que podés sacar muchísimas fotos sin llenar el carrete, como quién diría.


La cámara llegó, y pude probarla en un contexto muy hermoso, en un rodaje de una serie para Paramount + (en el que todavía sigo trabajando como foto fija y realizando el making of) con unos paisajes de playa y personas muy copadas que se prestaron a ser mis conejillos de indias.

Más allá de las características que pueda tener la cámara y si la recomiendo o no, debo decir que es una gran conversación y funciona como rompehielo si las personas a las que tenés que fotografiar realmente no te conocen. Al fin y al cabo estás sacando una cámara de cartón que parece de juguete y apuntando a sus caras.

Quiero aclarar algo antes de seguir con la reseña, que sea de cartón no significa que sea una cámara estenopeica o pinhole. El revestimiento o case es de cartón pero por dentro podríamos decir que lleva una raspberry o una plaquita configurada. Así que si, la imagen es digital.




¿No es más fácil tomar fotos con un celular y agregarle un filtro de VSCO?


No, y paso a explicar por qué: lo que tiene la papershoot camera es que no está provista de una pantallita, es decir no podés ver lo que fotografiaste, ahí reside el misterio que remonta a lo analógico, tampoco da mucha posibilidad de cálculo ya que el visor está un poco de decoración y no es muy fiel cuando mirás a través. (es literal un cuadrado recortado en el case de cartón)

Tampoco diría que el efecto principal de la cámara sea ¨analógico¨, a mi particularmente me remonta más a las imágenes que se tomaban con celulares a principios de los 2000s, esas fotografías desaturadas, que pesaban poco, y levemente angulares.


¿Cuáles dirías que son los PRO y los CONTRA de tener esta cámara?


Para mi los ¨pro¨ por nombrar algunos: diría que es una buena conversación y un chiche que por el momento no se consigue en Argentina, además es muy linda para hacer un diario de fotos, te permite salir un poco del celular y pensar más la imágen, no gastas dinero en rollos ni en revelado, el envoltorio es ecológico pero duradero, funciona a pilas recargables AAA así que tampoco compras muchas baterías. Es muy liviana y es del mismo tamaño que una billetera.

Tiene distintos filtros como es color, blanco y negro, sepia y tungsteno. Tiene un ruidito muy lindo simulando la obturación cuando tomás la imágen que para mí le suma. Realmente la volvería a comprar y la recomiendo.


Y con respecto a los contra, diría que se siente muy BETA, es decir, le falta desarrollo, el visor no es muy confiable, el cartón se puede rayar, las imágenes son demasiado angulares para mi gusto (aunque se arregla un poco cropeando la imágen o acercándonos más) y el precio es de $120 dolares, lo que vale una cámara analógica ¨de verdad¨. No diría que es un objeto carísimo pero por los pocos elementos que tiene imaginaba que sería más barata.


Si van a comprarla, les recomiendo inviertan un poco más y desde la página seleccionen el case de acrílico o el de madera, que seguramente va a resultarles más duradero.


Más allá de todo, me encanta usarla, me gusta el misterio que conlleva y al final del día poder bajar las fotos que tomé. Me encanta que sea un híbrido entre ambas disciplinas, y que esté en esa mitad, en ese puente donde intentamos combinar lo mejor de lo analógico y lo digital.


Pueden comprarla en www.papershootcamera.com










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